miércoles, febrero 17, 2010

Estrella Fugaz.


Me enviaron a otra galaxia. Una enfermedad infecciosa y mortífera se había implantado de forma irreversible dentro de mí; y había que librar a la humanidad de una devastación irremediable. Estaba destinado a morir recluido, decretaron.

Mientras la nave avanzaba, con el transcurrir de los meses, percibí como, grano tras grano, la coraza mental se hacía más formidable. Llegado un momento apenas deseé mantener contacto con los de mi especie. ¿Para qué conectarme con quienes al repudiarme, habían sembrado un dolor irreparable? ¿Por qué perpetuar o almacenar promesas vacías, amores que me traicionaron y abandonaron en el más estricto silencio, y una familia que nunca estuvo a mi lado?

¡No!

Me bastaba con presenciar los millones de estrellas que forman las galaxias; sus perfiles elípticos, espirales o irregulares, y al aproximarme, descubrir la belleza salvaje de las nebulosas, la denigrante fantasía de los cúmulos estelares a inalcanzables años luz, la magnitud de los quasar y el brillo sin tregua de las estrellas gigantes.


El día, las horas, o el segundo en que dejaron de transmitir tuve la certeza. Posiblemente la Tierra ya no estuviera; había dejado de existir…
Tampoco me preocupó ser, tal vez, el único humano en el universo. Cuando nada funciona en una especie, constituir diez mil millones de humanos saludables, o uno enfermo, es lo mismo...

La vez en que el metal empezó a deshacerse comprendí la esencia de mi organismo, y de mi estirpe; y una triste realidad. ¿Era posible que mi enfermedad de mortal me hubiera transformado en inmortal?
Toda la nave se fue erosionando hasta convertirse en polvo estelar, continué navegando por el universo durante eones.
Y allí estaba para tratar de narrarlo; señalar algo que algunos científicos imaginan pero siempre acaban rechazando: La humanidad es eterna. Nuestra raza se había extinguido igual que lo hicieron los dinosaurios, pero volvería. Sinceramente, no batimos el récord de permanencia y si el de fugacidad. Pues es lo que éramos en realidad: Estrellas fugaces...

Convertido en cometa viajaba hacia un nuevo mundo que mis átomos repoblarían nada más entrar en contacto con su atmósfera límpida y nueva, tras estallar. Entonces un insólito y brillante anillo de vida volvería a desplegarse hasta alcanzar, de nuevo, su plenitud. Las almas, etéreas, renacerían una vez más; los ángeles volverían a entonar sus cánticos celestiales. Y el curso de nuestra historia volvería a estar presidido por los dioses del universo...

José Fernández del Vallado. Josef, febrero 2010.


Reacciones:

19 libros abiertos :

  1. Lo cuentas tan bonito, que a pesar de todo lo terrible y horrible que pueda contener la especie humana... vale la pena estar o haber estado

    un abrazo Josef

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  2. Tengo que admitir que todo relato futurista me maravilla porque escribir del futuro estando como estamos... es tener huevos!

    Besicos

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  3. Qué imaginación tan fértillatuya querido, y la música acompaña perfectamente el relato.
    Abrazos.

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  4. M encanto tu relato algo diferente a los demas pero me gusto mucho
    un bso corazon

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  5. Yo también creo que es diferente a los demás pero no por ello peor. Tú conviertes las letras en oro Josef.
    Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuacks!

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  6. Maravilloso Josef!!un abrazo desde mi nuevo blog:la ventana de Brigit.

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  7. Lo más bello, como describes el espacio.
    Lo más triste, tu soledad allí.
    Un abrazo

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  8. Me gustan este tipo de relatos..sobre todo cuando no sabemos que ocurrirá mañana.
    Mil besos

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  9. La reflexión se impone en cada tramo de tu buenísimo relato. Sin dudas José, renacerían almas etéreas, los ángeles volverían a entonar sus cánticos y los dioses volverían a sus lugares de privilegio...también volvería el Escritor, para recordarnos quiénes somos.

    Un Abrazo Amigo!

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  10. Por supuesto se trata de un maravilloso relato futurista, pero pienso yo que más real y cercano de lo que imaginamos.

    Muy bueno ademas para hacernos recapacitar.

    Un abrazo

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  11. Hermoso cuento amigo, y es que el espiritu humano es trascendente volveria a renacer de entre las cenizas como el ave fenix, y emergeria de nuevo, para renacer

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  12. De repente me dieron nervios, es algo mágico.


    Abrazos chico.

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  13. Que bueno.
    Creo que tus palabras son las únicas que me permiten soñar.
    Eso dice mucho de tu genialidad.
    Al menos para mí.

    Saludos.

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  14. "Las almas, etéreas, renacerían una vez más; los ángeles volverían a entonar sus cánticos celestiales. Y el curso de nuestra historia volvería a estar presidido por los dioses del universo..."
    Sería hermoso. Pienso que así será.
    Tu relato pasa por fases diferenciadas, se siente en momentos al gran vacío de la soledad, para terminar con la esperanza mágica del despertar en a Luz.
    Gracias, amigo.

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  15. Llegar a ser simplemente eso luz...

    precioso Jose, precioso.

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  16. Buenos dias, mi estimado amigo. Este es uno de los primeros abrazos que queria dar esta mañana, os he echado de menos.

    Un abrazo.

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  17. Hasta lo más doloroso tú lo escribes de una forma en que me deja enamorada de cada post, aunque se mne caiga una lágrima de vez en cuando.

    Mil besos!

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  18. un futuro distante ...o no?
    a veces los pensmientos ficcionales son premonitorios terrores que se hacen relidaden generaciones venideras.

    interesante relato , tu pluma nos sorprende una vez más
    eres un escritor ecléctico y eso es muy bueno, experimentas desde los distintos mundos y las distintas sensaciones , introduciendo al lector a un universo rico en descripciones y sensaciones.

    Felicitaciones Josef, besitos de luz
    gracias por tu saludo en mi rincón
    ten un precioso fin de semana

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  19. Y si el universo tiene que pasar por un trayecto oscuro y devastador junto con nuestra alma para tener un renacer hacia la luz, tan maravilloso y lleno de magia como el del final de tu relato...entonces vale la pena. Me maravillas. Un fuerte abrazo.

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