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Pulsa II Para detener el Reproductor

Finales de los Setenta.

domingo, abril 03, 2011

Pintura tomada de Internet

Finales de los setenta. Una tarde de mayo en nuestra habitación.
Recuerdo su mirada emocionada, el roce del disco de vinilo antes de empezar, los primeros compases de la guitarra; dulces, serenos, casi lentos, del Wish You Were Here.
Apagó las luces, encendió un cirio y lo puso en el centro. Nos acomodamos uno frente al otro, con las piernas cruzadas. Los acordes comenzaron a fluir como un murmullo lejano que de forma pausada, se fue desarrollando. Destripó el cigarrillo, puso el tabaco sobre la palma de su mano. En instantes, la voz áspera de Roger Waters se extendió sobre la sala y la colmó por entero. Sacó la piedra de hash encendió su mechero. Un olor aromático a savia dulce y fresca se fundió en la melodía. Sus dedos hábiles comenzaron a liar el petate, terminó enseguida, lo encendió me lo pasó di un par de caladas eché la cabeza hacia atrás y la música adquirió un volumen descomunal...
Estábamos en los setenta – en el siglo pasado – cuando todavía había esperanzas de un mundo mejor; se suponía que los políticos no decían mentiras; las manifestaciones eran útiles; las drogas formaban parte de nuestros amaneceres y la vida era eterna.
Entonces todo tenía sentido y encajaba. Yo ni siquiera era un hombre, sino algo mucho mejor; un ser ágil, pletórico, y sobre todo, inmortal. La violencia era una forma de pasión, no la utilizábamos sino como un modo de liberación. El deporte era frenesí controlado, las drogas una espiritualidad descontrolada, el sexo una experiencia sideral, y el amor, la “verdad esencial.” Nos agradaba intercambiar sensaciones. Solíamos pasar horas colocados hasta que aquello acabó por descolocar o desenfocar nuestros puntos de vista, hubo quienes se pasaron a otras drogas y las muertes comenzaron a fluir como un goteo espeluznante. Una buena parte supimos frenar más o menos a tiempo, otros acabaron desquiciados, y algunos son ya cuerpos con el alma dañada para siempre.
Sí. Eran finales de los setenta, tenía diecisiete años. Estábamos solos una tarde de mayo en nuestra habitación. Aquello fue muy bonito en sus primeros compases. Lástima que no tuviera el final feliz que, en principio, unos cuantos, soñaron...

José Fernández del Vallado. Josef. Abril 2011.
Creative Commons License
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23 libros abiertos:

EL AVE PEREGRINA on: 3 de abril de 2011 00:48 dijo...

Josef,los setenta unos años llenos de nostalgias y gratos recuerdos de juventud...esos años que permanecen en la retina.

Un abrazo.

Gaspar II on: 3 de abril de 2011 04:59 dijo...

Leerte me ha llevado a esos años, donde también rondaba los 17, cuando los sueños nacían mas rápido que pestañear, luego vendrían años en que nos daríamos cuenta de lo utópico que fue esa edad, sin embargo aun no me olvido de soñar.

Un abrazo, Gaspar

Mixha Zizek on: 3 de abril de 2011 06:30 dijo...

POr lo que escuchado fue una época crucial para el mundo, una etapa de cambios. Donde los sueños tenían cierto significado y muchos soñaban con la libertad y el amor, me gustó tu texto, besos

josefina on: 3 de abril de 2011 08:44 dijo...

Yo entonces tenia 26, uffff, es verdad que cualquier tiempo pasado fué mejor, sobretodo porque eramos jóvenes.
Me ha gustado tu relato y recuerdo aquella época con nostalgis.
Un abrazo

Lara on: 3 de abril de 2011 11:48 dijo...

Yo la verdad que de los 70 recuerdo bien poco y además soy de la opinión que cualquier tiempo pasado no fué mejor, si no que lo mejor aún está por venir. Aún así, excelente relato.
Muuuuacksss!!!

AdR on: 3 de abril de 2011 12:03 dijo...

Yo no tuve la suerte de pasar mi adolescencia en esa década, aunque tal y como lo pintas era algo digno de disfrutar es cierto que también tenía su punto peligroso. Pero ojalá hubiese tenido esa edad de 17. Hubiera podido ir a conciertos de Queen :)

Abrazos

La Zarzamora on: 3 de abril de 2011 12:53 dijo...

Yo no llegué si no a la de los ochenta, pero aquellos 70 sin duda nos dejaron huellas indelebles.
Besos, Josef.

Maite on: 3 de abril de 2011 13:15 dijo...

Me ha encantado, me han gustado mucho las descripciones, me he sentido ahí, escuchando The Wall, con las piernas cruzadas, como John Lennon, fumando y pensando que el mundo no es perfecto, pero la vida lo es, soñando que todo es un sueño, hasta que topas con la realidad. Un abrazo.

40añera on: 3 de abril de 2011 13:21 dijo...

Cuantos sueños se quedaron enredados a aquellos años, cuantos deseos volaron cabalgando en las virutas de los petates y cuanta vida estancada que quiso cabalgar a lomos de algomás rápido para alcanzar futuro muerto incluso antes de empezar.
Ah cuanto recuerdo con sabor a juventud amigo!!!!
Un beso

Primavera on: 3 de abril de 2011 13:45 dijo...

Epoca que segun dice mi padre fue realmente hermosa, aunque como bien dices la droga empezo hacer realmente daño, aunque en aquel tiempo los hippies eran de clase despues se unieron ya de todas, aquellas comunas que en tantas peliculas hemos visto...
Hacer el amor y no la guerra que iria muy bien aplicarla en este tiempo que todo esta desquiciado..
Ahiss que tristeza siempre en tus finales cuando encuentras con el amor, pero valora siempre lo que aquella persona te ofrecio, disfrutando de esa complicidad que duro lo que tenia que durar pero que siempre se puede recordar..no?
Primavera

soy beatriz on: 3 de abril de 2011 14:31 dijo...

Una habitación, en mi caso un tocadiscos wincofon, y en el mejor de los casos un pasacassetes. Una música embriagante como esta y los sueños en las venas y en las miradas.

Gracias por transportarme en el tiempo, pero como serán las cosas, que este tema tiene tanta vigencia hoy día, lo escuchan mis hijos en cd, en la computadora. Algunas cosas cambian mucho, otras logran perdurar.

Un fuerte abrazo José.

LA NOVIA on: 3 de abril de 2011 16:19 dijo...

Que años maravillosos aquellos, andaba por la misma edad y eramos colosos inmortales y poderosos, todo lo sabíamos, todos lo leíamos... Voraces y temerarios...
Me has traido bellos y lejanos recuerdos... Pink Floyd...

Gracias José

Besote

nara on: 3 de abril de 2011 17:21 dijo...

yo tenia muy pocos añitos pero no creo que el pasado fuera mejor ( ni peor) simplemente era distinti y lo mejor esta por llegar.

saludos.

MariluzGH on: 3 de abril de 2011 19:15 dijo...

Aquellos años dejaron en la cuneta a muchos amigos que no supieron frenar a tiempo... fue un tiempo que tuvimos que vivir para ser como somos hoy.

El relato es estremecedor, Jose

abrazos

Monik on: 3 de abril de 2011 19:18 dijo...

Asombrosa historia y como siempre me ha llegado al alma...un domingo lluvioso y tu lectura me parece perfecto :)

Jose on: 3 de abril de 2011 23:58 dijo...

Los setenta años de escasez pero años que todo se compartia los amigos eran eso amigos de verdad.

Como siempre un relato sensacional.

Saludos

Alimontero on: 4 de abril de 2011 00:54 dijo...

Cómo olvidar los setenta!!!!
Cómo no re-vivir esos sueños Josef...
Mi país el año 73 tuvo un golpe militar que aún nos pasa la cuenta!! Cómo no recordar los 70 ...si me casé jovencita en el 71....enamorada donde LOVE IS LOVE!!
La familia preguntaba cuándo los hijos! jajajajajaj y nosotros, recién casados sólo disfrutábamos de ese sueño, de estar juntos por fin! ;-)

Me encantó tu relato, a pesar de la fuerte.... como todolo tuyo, o no??

buenísimo!!
love u!!

Ali

Miguel Baquero on: 4 de abril de 2011 19:15 dijo...

De repente un día toda esa intimidad flipada pasó a ser pesadilla drogodependiente, carreras, sirlas... los setenta acaban con el Vaquilla dándose el piro en una loca.

Carlobito on: 5 de abril de 2011 06:08 dijo...

Fue una época diferente, donde muchos creyeron que el mundo podía repararse... que pena q no fue así.

Me encanta Pink Floyd, y esa canción en particular me fascina.

Saludos amigo.

Aldabra on: 5 de abril de 2011 19:46 dijo...

Efectivamente una parte de esa generación quedó descolocada para siempre. Nunca frecuenté esos ambientes ni coqueteé con las drogas pero sí que es verdad que ví a muchos por las calles totalmente deshechos: cojos, sin dientes, greñudos… Lástima de vidas. Biquiños,.

Aldabra on: 5 de abril de 2011 19:46 dijo...

la canción impresionante, llevaba años sin escucharla.
biquiños,

semilla on: 7 de abril de 2011 19:24 dijo...

Me he puesto la canción mientras leía tu entrada, no era de las mías, yo oía otras pero eran todas características de aquella época...yo también la viví pero no entré como Aldabra en ese ambiente de droga ¡estaba en todas partes! era difícil sustraerse pero por sueerte no entré...muchos amigos y conocidos, y digo muchos conscientemente, se engancharon a al heroína y bastantes murieron o quedaron hechos polvo para siempre...no creo que fueran años mejores o peores eran los de nuestra juventud y eso siempre es lo mejor de la vida de cada cual, por lo menos de la mía, es cuando descubres el mundo, la vida, a los demás...fue una época estupenda pero también los 80 con veintitantos, esta me gustó más . Por desgracia muchos no lo pudieron contar, la heroína hizo estragos...

Xiomara Beatriz on: 16 de abril de 2011 02:29 dijo...

No viví de esa forma esos años,de esa forma desenfrenada ...creo la juventud de ahora le sucede algo parecido en fin inmortales mientras fumaban invalidados cuando no lo hacían ...interesante ! mi cariño a montones Josef

Acerca de mí

Mi foto
José Fernández del Vallado Gª Agulló. Madrid. Licenciado en la Escuela de Cerámica de Madrid. Aprendizaje durante tres años en www. taller de es-critura. com. Autor, también, de las novelas inéditas: La Esposa del Faraón 2007; Amalia Adela y Yo 2008; Siete Llaves y el Templo. 2009. El Libro de Relatos: “Los Ojos Grises,” con textos entre los años 2005 y 2009.

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