domingo, mayo 13, 2012

La Princesa Triste.

 
Es domingo; despierto de una siesta letárgica. Me dormí con el libro en mi regazo. Me encuentro aburrido, o quizá más aún: pesado; todavía hace mucho calor…
Salgo a la calle. La urbanización donde vivo está muerta. Ni siquiera los loros son capaces ya de de alborotar.  Los plátanos, acacias y moreras, se dejan ver con su nuevo vestido de hojas todavía recientes.
Me desplazo quinientos metros, en dirección hacia donde se encuentra la casa en la que el otro día creí ver a una reina asiática.
Una vez alcanzo las verjas de su mansión, me separo de ellas y trepando a una rama, empiezo a observar las ventanas.
Mi búsqueda obtiene recompensa. En una de ellas, un semblante pálido de labios rojos y manos delgadas y suaves, acabadas en dedos finos de unas largas, se deja ver sobre el alfeizar; sus ojos negros brillan e indagan mis movimientos.  
Saludo, me devuelve el saludo.
Permanecemos cerca de media hora contemplándonos.  Me pregunto quién podrá ser. La imagino en libertad en su palacio de jade, al otro lado del mundo; es una princesa, una princesa triste. Deja escapar una lánguida sonrisa, sin hablar. Claro, no conoce más idioma que el mandarín; tampoco canta, ni se la ve feliz.
Sé lo que haré. Le conseguiré un ruiseñor que todos los días cante por ella. Regreso a casa.
Una madrugada el ruiseñor de mi jardín comienza a trinar.
Me levanto y salgo dispuesto a cogerlo.
Sosegadamente me acerco con la red hacia donde se encuentra. Me dispongo a atraparlo y una mujer oriental sale de la frondosidad. Es... ¿¡ella!? Me mira y sonríe, quizá divertida, extiende sus brazos me abraza y hacemos el amor sobre el césped.
Después gorjea extiende las alas y echa a volar hacia oriente. Yo extiendo también las mías, hace tiempo que tengo ganas de volar lejos; ganas de seguirla. En cambio, me poso en la rama de un alerce.

No he vuelto a verla… Todavía tengo una esperanza. ¿Volverá el año que viene?
Intento trinar, ya es casi de día. Me arrebujo en mi nido y me pongo a dormir…

José Fernández del Vallado. Josef. Mayo 2012.


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Reacciones:

32 libros abiertos :

  1. Hermosa conjuncion de misterio, rutina, deseo en una narrativa tan exquisita como siempre lo haces, querido Josef. Se que he estado muy ausente...aun no se si he vuelto. Pero hoy te dejo mi agradecimiento por brindarme la oportunidad de leer tan hermoso texto. Un abrazo grande!!

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  2. Un cuento bello, como una caricia.
    Besos

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  3. No pierdas la fe, volverás a verla.
    Ha sido la historia perfecta para antes irme a la cama...

    Besos mentales.

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  4. ¿Por qué no funciona su brújula interna? No la persigue por miedo a perderse...

    Besos al vuelo.

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  5. No te desanimes, quizá sea una golondrina y vuelva por primavera.
    Un abrazo, José.

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  6. Creo que sí, que volverá. No sé, pero se me hace que es la princesa primavera con su atuendo de ave:)

    Un abrazo

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  7. A mí no me parece tan triste, menos haciendo el amor con un poeta.

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  8. un relato onírico lleno de sensualidad.

    biquiños,

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  9. esta vez ... para que me hacen falta alas si me haz hecho soñar un poquito con la imaginación...
    aunque la tristeza se asome por ahi....

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  10. José, es un magnífico cuento que nos hace volar más allá de ese nido donde espera que su amada retorne.
    Un placer leer tus relates.
    Abrazos

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  11. Amar una reina asiática y rendirla en el césped, tiene sus consecuencias, quedar para siempre atrapado en su vuelo...
    Un abrazo José.

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  12. Es una maravilla,
    me ha encantado,
    tienes un genio literario
    que me admira,
    un abrazo

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  13. Si con este cuento las ilusiones vuelan de satisfacción de haberlo podido leer tan magistral escrito.

    Estimado Tocayo,tengo grandes problemas para intentar dejar un comentario.

    Un abrazo

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  14. Hermoso e ingenioso.

    Enhorabuena

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  15. Ojalá vuelva.
    Tengo ganas de verla yo también.

    Saludos.

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  16. Seguro que vuelve, José, las aves suelen ser muy fieles.
    Me engañaste, amigo.
    Un abrazo

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  17. Tus relatos son siempre hermomsos..gracias por pasar por mi rincon..te deceo un hermoso dia.Abrazos

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  18. Lo más importante es que le dio alas...como a mí cuando lo he leído.

    Un abrazo.

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  19. me gustan estos textos tuyos por ese juego de palabras, de imágenes, en los que yo no logro descifrar la realidad que subyace. Creí que ambos eran humanos, la princesa tú, pero al final los imaginé a ambos aves, pájaros!
    Hermoso aún con la partida, este texto.
    Un abrazo, mi querido José. Un abrazo inmenso.

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  20. Seguro volverá, acaso no hicieron el amor?
    Nada más bello que volar y si es en compañia, que más?

    Abrazos
    REM

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  21. Precioso, habla de la balleza de lo efímero que en el fondo es eterno.

    Besos.

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  22. un relato q de inmediato hace q evoque la paz de mis mañanas, y el sonido de los pajaros, y q despierta momentaneamente en mi el deseo de volar.
    saludos, moderato

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  23. ... y me la creí hasta el final...
    sé por anteriores relatos que vas a dar un giro en cualquier momento, pero cuando lo hallo, cuando me doy cuenta, la historia está prácticamente contada... :)

    un beso Josef

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  24. Precioso relato, que sabe a poco.

    Un besote.

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  25. ¿Otra vez soñaste con una princesa triste?... Si la próxima princesa con que sueñes habla solo mandarín, sé previsor y llévate a la cama unas mandarinas valencianas para obsequiarle... ;-)

    besos

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  26. La próxima ves que llegue espero se tomen las alas y vuelen, vuelen, lejos muy lejos, mientras tanto debe seguir el trino del ave en el viento.

    Preciosooooooo

    Abrazos

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  27. La próxima ves que llegue espero se tomen las alas y vuelen, vuelen, lejos muy lejos, mientras tanto debe seguir el trino del ave en el viento.

    Preciosooooooo

    Abrazos

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  28. Excelente!

    Hermoso y brillante...
    etérico y fugaz...
    sublime y candido....
    Y que en cualquier instante torna una transparencia con otro sentir...

    Te auguro lo mejor y admiro tu pluma.

    He estado un tiempo ausente de este medio, el cuál retome, por ende vengo dejarte mi
    agradecimienro por tus decires y visitas a mis blogs.

    En virtud de tal te invito a pasar por ellos y retirar lo dejado como detalles para que lo lleves a tu casa.

    dejo ante las orillas de tu ser
    aires frescos de vida,
    un manojito de lavandas,
    junto a un mate amigo
    y mi cariño.

    Tuya
    María del Carmen

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