lunes, agosto 13, 2012

Estrategia Necesaria.

 


El verano me desborda…; transito por las calles de Londres y no sé si estoy en la ciudad del momento o en una mera utopía. Busco las medallas, aquellas que según dicen, conquistó un país llamado España.
El verano me consume; desgasta mis arterias hasta permutarlas en una masa informe de deportes, todos ganados por USA. También busco al deportista que dejé condenado en el país de nunca jamás.
No... Ya no soy aquel atleta que creí ser; en cambio, hoy, el cansancio me abruma como una soledad insolidaria, y tampoco – es cierto y evidente –, soy joven como antes, cuando todo era fácil o lo parecía.
Ahora ya nada es agotador, sino aplastante.

Paso junto a Buckingham Palace, permanece mudo y silencioso. En su interior una reina milenaria se niega a entregar la corona de un imperio que abastece de medallas la corrupción embustera de su tradicional sistema.

Ahora lo entiendo. España dispone de diecisiete nuevas preseas. Diecisiete discos de metal que aunados a las monedas de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, fundirá y transformará en cañones de una remozada Armada Invencible, que comandada por Nuestro Altísimo Almirante Mariano Rajoy Brey, pillará desprevenido al Premier David Cameron, quien en su precipitada huída, además de olvidar a su hija dormitando borracha en un pub de baja estopa, no tendrá coraje ni cojones para hacer frente al innovador plan de conquista, o mejor... ¿de mutilación...?

Salgo de la espesa densidad de una bruma y encuentro una meta desbordada de medallas; yo no las quiero, pero se me ocurre una idea ¿Por qué en lugar de dárselas a los atletas y pasar de forma olímpica del resto, su graciosa Majestad o Rajoy el Conquistador, reúnen las relumbrantes riquezas y se las entregan a quienes realmente las necesitan?


José Fernández del Vallado. Josef. Agosto 2012.     


Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Reacciones:

16 libros abiertos :

Post más visto

Otra lista de blogs