miércoles, septiembre 21, 2011

Pequeño Deslíz


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Imagen tomada de Internet.


Llevaba horas avanzando entre la nieve y tenía sed. Las estrellas en el cielo titilaban con un fulgor exaltado. Tenía unas ganas tan delirantes de transmitir el mensaje que ocultaba dentro de mí, que mientras el trineo, formado por el mejor tiro de perros malamute avanzaba, apenas era capaz de observar a derecha o izquierda.

Había estado en el campamento base del General Guderían todo el día, degradando mi voz en charlas arrebatadas e insulsas. En cambio, todo eran respuestas inconclusas y complejas como rompecabezas. Mientras, Éride, continuaba negándome la entrada a su monte. Me disponía finalmente a regresar de vacío, cuando un alto mando me traspasó la decisión secreta del General; su ejército aceptaba la capitulación. Cederían sólo ante las tropas americanas. Me propuse alcanzar con el mensaje las líneas aliadas. Suplicándole a Odín que me abriera las puertas del Olimpo me puse en marcha.
Sobre las dos de la madrugada, a mis espaldas, detecté la presencia que había estado presintiendo. Tropas de las waffen ss al mando directo de Hitler, pretendían interceptarme y eliminarme. Se trataba de por lo menos seis carros blindados y cuatro trineos.
Supliqué ayuda a mi amiga Palas. La cual me envió a la joven Atenea totalmente armada. Ya había dado cuenta de los gigantes Palante y Encélado, de modo que los blindados y los trineos apenas supusieron un frágil estorbo.

Cuando terminó se acercó a mí y mirándome con destellos de ferocidad me preguntó.
   Humano… ¿Por qué luchas por los tuyos? ¿No ves que estáis corruptos?
Mirándola con temor y arrobamiento (era bellísima) a su vez le inquirí.
   ¿No es deber de los dioses reorientar nuestro camino torcido?
Me contestó.
   Lo sé pero… no ves que estáis podridos. Todo cuanto haga por los tuyos resultará inútil. En cambio...
    ¿Qué?
   Si te unes a mí, bello mortal, encontrarás un espacio en el Olimpo.

Lo intenté, ¡traté de rechazarla! En principio esbocé un leve y fingido gesto de desagrado. Pero ella me deseaba y cuando un dios pretende a un humano no hay escapatoria posible.
Me puso la espada en el cuello se levantó el faldellín y me ofreció su pubis. La penetre y el mundo conocido cambió de dimensiones, espacios, tiempos, claves, volviéndose un ámbito de una claridad deslumbrante, realmente nítido. Mi orgasmo también fue diferente, sucedió como culmen final de los sueños de toda una vida. Un alarido de placer superior a cualquier sonido emitido o conocido por mí, nació de mi interior. Pude verme elevándome unido fijamente al cuerpo de Atenea y debajo de mí el mundo se tambaleó hasta convertirse en un juego de niños...

José Fernández del Vallado. josef. Septiembre 2011.
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Reacciones:

20 libros abiertos :

Julia Hernández dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
matrioska_verde dijo...

pues a mí el final me ha decepcionado, no la forma en que está escrito, si no ese final... me hubiera gustado que el humano siguiese luchando por el mundo.

biquiños,

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Qué difícil es resistirse a una diosa.

Amig@mi@ dijo...

Una tentación así es difícil de resistir. A cualquiera le hubiera pasado lo mismo, pienso yo.

Estoy sin PC.
Un abrazo

lichazul dijo...

nada que hacer , apenas humanos somos ante la divinidad, sucumbimos como infantes , entregados y extaciados


besitos y muchas gracias por tu huella Josef, siempre es un gusto leerte , tienes el duende más encantador , atrapa con su palabra y su mirada

angela dijo...

Joset, no es fácil entrar en el Olimpo y menos intimidar con una diosa bella y poderosa..... Te felicito. Cómo siempre es un placer leerte por tu prosa y tu poderosa imaginación...Un saludo y gracias por tus palabras. Feliz otoño

Janeth dijo...

Bonito relato, siempre es un gusto venir a leer tus cuentos, este en particular me llamo la atencion,... recorde a aquellos antiguos Elohim que habla la Biblia, que viendo que las hijas de los hombres eran hermosas las tomaron, y de ellas nacieron aquellos gigantes hombres de fama, llamados Nephilin,....

Luisa dijo...

Hola, Josef.
Me encanta que estés de vuelta después de lo mal que lo habrás pasado. Te mando muchos ánimos, querido amigo.

Un relato estupendo. Es muy visual y a la vez reflexivo.
Me ha gustado mucho. Tal vez en el fondo todos deseemos un encuentro así con algún dios (a poder ser con forma masculina, plis). Difícil resistirse.

Un beso muy fuerte.

Angeles dijo...

Qué belleza!! pero te seguimos teniendo por acá??? Después de ese encuentro será muy difícil o muy fácil....
Un abrazo.

fus dijo...

ACABO DE CONOCER TU BLOG Y ME HA GUSTADO MUCHO, ME QUEDARÈ POR AQUI PARA SEGUIR LEYENDO TUS FUTURAS ENTRADAS..

TE INVITO A PASAR POR MI BLOG

UN FUERTE SALUDO

FUS

fus dijo...

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UN FUERTE SALUDO

FUS

TORO SALVAJE dijo...

Ingresar en el Olimpo y además por ese camino...

Inmejorable.

Saludos.

MentesSueltas dijo...

Hola, Josef un placer volver por tu espacio y leerte... hermoso.

Te abrazo
MentesSueltas

Celia dijo...

Hola, amigo. Comencé a leer, pulsé "leer más", y me desapareció el escrito. En fin... otra vez será.
Te envío un fuerte abrazo.

campoazul dijo...

Pues ahora que estas en el Olimpo con tu diosa... ¿quién luchara por nosotros? Y ya que andas por ahí... ¿Podrías mandarnos algún dios con influencia para este mundo que se derrumba?

Besitos.

fgiucich dijo...

Una decisión más que acertada. Bello relato. Abrazos.

LaCuarent dijo...

Cuando una diosa te ofrece el Olimpo es muy difícil que un simple mortal se niegue aceptarlo así que sonríe y disfrútalo
UN BESO
Buena semana

Steki dijo...

Uála... qué linda historia y que hermoso final. Como los que a mí me gustan! Me quedo flotando, amigo.
Un abrazo para ti.

Elizabeth Gallegos León dijo...

me gusto tu relato, gracias por tu visita. Me quedo leyendo.

un beso

David C. dijo...

Excelente. Yo también quiero una diosa así.

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