sábado, septiembre 19, 2009

La cuchilla está desgastada... afilémosla.



La cuchilla está desgastada…afilémosla. Me afeito con parsimonia, pienso en Elisa ¿dónde estará? y ¿por qué el tiempo ha cambiado? Me encuentro mucho más delgado. Debí hacer los deberes ayer. No logro estudiar... y la Constitución oh, la Constitución me vence. ¿Qué debo hacer para ser rey? Lo dice el artículo no sé cuantos: Basta con ser ciudadano español y tener el carné ¿o la carne? en regla. ¡OH Dios! Quiero ser rey y que todos me aclamen a cambio de una sonrisa real.
Pero en qué demonios pienso, debo afeitarme, afeitarme y conectarme al ordenador. Es un Pentium Windows XP CPU 2,80 GHz 3,00GB de Ram y pensar en como voy a encontrarla de nuevo. Claro, el Facebook, buscaré en Facebook, debe estar ahí.

Me afeito deprisa, las orejas me molestan, quizá no debiera tenerlas. Me corto dos veces, me paso papel higiénico – lo cual no es nada higiénico – sobre las heridas. Después voy al ordenador, accedo al Facebook y... ahí está. Después de treinta y dos años sin vernos, no está mal, volver a encontrarla; es justo lo que necesitaba. Lo primero que compruebo: Sigue siendo pintora. Hay una obra suya, se llama: “Cabo de Gata.” Pero no hay una foto donde pueda contrastar su semblante, y dudo si se trata de ella en realidad. Aunque todo parece coincidir. Y Aquella noche ¿por qué recuerdo ahora algo que sucedió treinta y dos años antes? Es agua pasada... pero aquella noche ¡por Dios! Nunca se me olvidará la belleza de su mirada de gata egipcia. Me vigilaba y amaba en la oscuridad y pude verlas, las tumbas de los faraones. Y allí estaba ella, junto a mí, formando parte de mi vida, quizás la única vida que exista y ahora, por qué la echo de menos, por qué echo de menos a ciertas personas que conocí hace tantos años. Me gustaría verlas, saber de ellas, y volver a compartir una cerveza aunque ya no beba y sea abstemio; todo cambia, el tiempo no perdona y me ha condenado, sí. A veces es una condena sin retorno. Solo hay lugar para escribir tu historia a la primera, una sola vez, un solo golpe y si te equivocas, la mayoría de las veces ya no podrás rectificar. A veces me gustaría ser un Dios omnipotente, irresistible, imponderable... y no soy más que un mocoso que se cree mayor cuando se siente y ve como un niño.

Entro a su página, soy un ente de la web, ella no está pero permanece su esencia, es otro ente más de la web. Se dará cuenta de que entré porque dejaré un rastro visible, podría no hacerlo pero quiero que ella lo sepa; que estuve, que vi su última obra, que la sigo de cerca, que la sigo queriendo, como quiero a otros tantos, que mi amor está con aquellos humanos que me hicieron bien en la vida, y si desea llegar a mí, podrá hacerlo; que yo nunca olvido a los que me hicieron feliz que sigo y seguiré siendo su amigo hasta la eternidad, que no, que no paso página, que la historia está para recordarla no para olvidarla, que de ella, de sus errores y lecciones, aprendimos, aprendemos y aprenderemos siempre.
Añado a mis favoritos su página y me siento mejor. Voy recuperando mi historia perdida y ahora decidme. ¿Hay alguien que no desee recuperar esos momentos que le hicieron feliz? Yo, personalmente, lo dudo.
Un abrazo a todos aquellos que aman y aprecian respirar esta vida tan rara, misteriosa ¡y espléndida! a fondo.

José Fernández del Vallado. Josef. Sept. 2009.


Reacciones:

31 libros abiertos :

Post más visto

Otra lista de blogs