sábado, abril 11, 2009

“Proyecto Redención.”


I
Si me embarqué en el “Proyecto Redención” fue porque me sentía vacío. De forma consecutiva y tal vez consecuente todos se habían ido alejando de mi espacio en el mundo. Mis amigos, familiares y mis padres ¿murieron para mí? o se desintegraron de mi vida y sus recuerdos... Lo cierto es que desaparecieron absorbidos en la insalubridad contaminante de mi ser. ¿Mi ser? Todo comenzó mucho antes...

II
Trabajaba de técnico en centrales nucleares y desde el accidente, desde que me convertí en un ser radiactivo, en concreto, en el primer humano con capacidad para soportar y absorber el influjo letal del veneno nuclear, fueron saliendo de “mi vida.” A partir de entonces me transformé en un personaje extraño y olvidado, que vivía sellado y de espaldas al mundo, alimentado por Jeremías, un ordenador ejecutor mil veces más potente que en su día el famoso Deep Blue…

III
Recordaba el día, hace años, en que Mazzy me dejó de llamar harta de concertar citas por MSN, y de vernos a través de una pantalla sin la menor opción de volvernos a acariciar sin que mis emisiones la dañaran de forma irreversible. Añoraba mi mundo anterior – mi mundo real – basado en aromas, percepciones y sobre todo en el tacto y la dicción. Ahora, todo era aséptico y oler una flor aseguraba Jeremías, podría causarme un shock y la agonía por tristeza, cuando no respirar aire enviciado a más de 3000 Grays de radiactividad. (El tope para cualquier ser humano era solo de 40)

IV
Todo había comenzado por mi desmedida afición a Internet. La web me enseñó casi todo. Gracias a ella dejé de ser un niño analfabeto que con tal de sobrevivir se implicaba en reyertas y asociaba a bandas y estandartes de diversos simbolismos. No sé cómo sucedió, de pronto la noche pasó a ser el día y me convertí en un resabiado maniqueista, obsesionado por la dualidad del bien y del mal. Me puse del lado del bien y no cesé de aprender hasta darme cuenta; la ingeniería molecular y la bioquímica me fascinaban. Nuevamente la oscuridad volvió a iluminarse y me encontré con una beca en el Instituto de estudios Atómicos Albert Einstein.

V
Me hallaba solo, embarcado en un viaje a una velocidad superior a la de la luz hacia la galaxia “Gran Nube de Magallanes” a 179 mil años luz de la Tierra, y todo era azul y oscuridad – ¿la oscuridad había vencido? – excepto el brillo verdoso explosivo y dinámico de la galaxia de más de 300 billones de estrellas en movimiento a la cual me aproximaba. Llevaba catorce años de viaje de los treinta necesarios, estaba asqueado y echaba de menos la tierra. Lloraba a diario, durante horas, las lágrimas se me secaban y me dolían los ojos, pero hasta eso estaba previsto, Jeremías se ocupaba de inocular un goteo que restablecía mi estabilidad ocular y acababa con la irritación. Todos los días, noches, mañanas, semanas o meses – cansado de imponer horarios innecesarios destruí el calendario – le solicitaba desplegar la mampara para poder ver la Tierra; y al contemplarla perdida, tan lejos, apenas un pálido reflejo de una estrella y como un débil punto oscurecido, me enfrentaba de nuevo a aquella soledad devastadora y cerraba los ojos deseándola. De pronto estaba allí, conmigo; succionaba sus pechos tratando de extraer jugo de sus pezones, absorbiendo sin cesar como una rémora mientras acariciaba su cabello suave y castaño y la miraba directamente a sus ojos siempre entrecerrados, agotados de drogarse por mí, de amar sin condiciones ni vuelta de hoja. La besaba, descendía a su pubis, mordía su clítoris, sus labios estaban calientes y húmedos. Lo difícil consistía en sentir, si no lo lograba podía caer en un ataque de pánico auto inducido, pero si el abrazo se materializaba y se envolvía en torno a mí, subyugado en el trance de aquellos instantes, volvía a oscilar con suavidad clamorosa dentro de mis sentidos y entonces ¡sólo entonces! oía su voz y la única melodía capaz de hacerme regresar a un nuevo estado delirante, aquella voz sensual entonando el Wild Horses... El cosmos dejaba de ser un agujero negro, profundo y letal, insinuando devorarme y se transformaba en vagina. Gimiendo de placer la penetraba y recordaba... Querida Mazzy, volverás a mí... ¿volverás? Nunca... jamás llegaría a la “Gran Nube de Magallanes” sin ella. Las cosas no pueden ser cuando pierdes la fe en el amor y el amor se te escapa de una forma terminante…

VI
No pasaron años, no existían. En un momento sin tiempo, sonido color, tacto; un lugar sin referencia, intacto y alejado de sentimientos primarios, la nave aterrizó. Abrí la escotilla y allí estaba... Vino a mí con un amor desbocado y salvaje, del cual carece la humanidad, y naciendo de un fracaso estrepitoso, aprendí a triunfar en la nada y tarareé... Entoné el Wild Horses a 179 mil millones años luz de la Tierra...

José Fernández del Vallado. Josef. Abril 2009.



Reacciones:

42 libros abiertos :

  1. Hubo happy end.
    Está bien entonces.
    Quizás sea así la eternidad.
    Ojalá.

    Saludos.

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  2. Me encantaría embarcarme ahora mismo en una nave de esas y que me llevara a alguna parte.

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  3. Y a mi tambien, querido amigo.

    un abrazo.

    (Por favor, amigo Moderato, necesito hablar contigo, podrias indicarme tu cuenta de email? Graqcias, y reitero mi afectuoso abrazo).

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  4. Hermoso uno de los mas lindos que te he leido, me doy cuenta que sigo prefiriendo los finales felices.
    Me gustó mucho

    Abrazo

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  5. "Tout est bien qui finit bien"!
    Angustioso pero hermoso relato..
    Un beso.

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  6. Menos mal que tiene un final feliz. El relato, maravilloso. Un beso

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  7. Ojala que esa nave pase por acá.
    Y me subo.

    Lindo final
    Besos.

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  8. Waooo, emocionante, yo creo que al escribir este episosio, pensaste el amor no puede morir, el sigue y sigue, aun en la eternidad de la nada, me encantoooo!!!!

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  9. Me encanta la original división en capítulos en la que has presentado el texto.
    Y me quedo con ese final feliz.
    Un abrazo grande.

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  10. Hola Josef...es un relato precioso que nos regalas de ciencia ficcion y amor...me encanta y como siempre me quedo con ganas de leer mas y mas, que pases un domingo lleno de amor..besitos y espero que me visites en Luz de Luna estas invitado...

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  11. Hola Moderato!
    Hoy sí que te me has venido complicado jajaja. Seré sincera, se me armó un lío terrible con Mazzy (El Word se encapricha en poner maíz), la relación vía Internet, y tú a 179 mil millones años luz de la tierra. Tuve que leerlo dos veces, y aunque no sé si lo entendí del todo, me gustó mucho.
    (Aunque prefiero los finales desventurados, se asemejan más a la realidad)
    Un beso grande.
    Me has dejado pensando.

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  12. Excelente mezcla de ciencia ficción (adoro este género) y de amor (adoro este sentimiento)...una de las cosas que desprendo de tu texto es que sin amor las cosas tienden a perder sentido...creo que el amor...es más, ni siquiera el amor per se, sino que la 'ilusión' del amor hace que para muchos la vida tenga algún sentido...que sin este probablemente no tendría...

    Un abrazo,

    José Luis

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  13. Tengo que decirlo una vez más: para el amor no hay límites... el amor une las almas... a pesar de todo ;)

    besos!!!

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  14. Claustrofóbico al principio, pero final trepidante...jeje

    Un abrazo

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  15. Josef, ¿de dónde te viene la inspiración? Hermosa moraleja la de este cuento: el amor nos hace humanos y sin él, nada somos. ¡Saludos desde Montréal!

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  16. me parece un relato estupendo , felicidades, un abrazo

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  17. Querido Josef. ¡Qué extraordinario texto! No se puede esperar menos de ti. Me ha encantado, es un viaje a un mundo fantástico con toques de realidad... soledad, angustia, pasión, y sobre todo ¡un final feliz! Besitos.
    PD: Que arte tienes con la música caballero... me fascina!

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  18. wawwww, que toque tan fantastico le has dado, me encanta llerte, te mando besote...Iva

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  19. ¿Donde y cuando cogemos esa nave? ;)

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  20. Bonito escrito con final feliz...y un viaje maravilloso...

    Un beso.

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  21. No me gustaría a mí convertirme en un ser radiactivo y perderme los verdaderos placeres de la vida. O el placer de poder tocar el deseo.

    Abrazos.

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  22. buena imaginacion!!!!!!! te sobra! maravillosos, Ojala podamos todos subir a esa nave pero....sria mejor enontrarlo aca!!! soy muy realista por desgracia! jajajaja! un abrazo y feliz domingo! roxana

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  23. Ya te atreves hasta con la ciencia ficción, que me gusta un montón ( pareado sin intención), jaja
    Y encima por capítulos ...
    Besos amigo.

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  24. Te luces como siempre, querido amigo.
    Me has transportado a una mezcla de extrañas pero gratas sensaciones.

    Un abrazo.

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  25. Vine a leer, gracias por compartir lo que escribes.


    Un abrazo Moderato.

    María

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  26. Amor hasta el final, hasta la más remota galaxia, hasta el final de los tiempos...hasta la más ínfima y pequeña partícula de nuestro ser.

    Qué bonito relato Amigo!

    Mi Agradecimiento y Abrazo Josef!

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  27. Gracias por seguirme incluso durante mi ausencia. Sinceramente... Un abrazo.

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  28. Un relato maravillo, con un final muy bello, me encanto.

    Besitos

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  29. Me he quedado con la angustia en la garganta por el destierro, lo lejano, la soledad del personaje...genial el final, como siempre!!. Tu fiel lectora. Almanoor ( y gracias de corazón por todo).

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  30. Preciosa historia de ciencia fición con tintes románticos¿Cuando sale la próxima nave?
    Besos.
    Mº josé

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  31. al menos dentro de su desgracia por ser victima de la radiación tuvo una vida feliz, un final feliz.. besos

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  32. WOW me gusto tu texto de hoy, una mezcla de sensaciones me has dejado....


    besotes
    buena semana.

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  33. Embarquemosnos siempre en cualquier proyecto hacia el amor...
    Yo me embarco en el proyecto de leerte... porque lo haces de forma magistral...


    Abrazos y mil gracias.

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  34. A pesar del final felìz, no està muy lejos el momento en que nos puedan ocurrir este tipo de cosas. Tu imaginaciòn es infinita. Abrazos.

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  35. Josef:


    Mi escritor predilecto...

    Tienes un premio en mi blog. Si deseas pasar a retirarlo.


    Abrazos astrológicos

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  36. Josef:


    Mi escritor predilecto...

    Tienes un premio en mi blog. Si deseas pasar a retirarlo.


    Abrazos astrológicos

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  37. Magnífico relato de un genial escritor. Gracias Josef por compartir tus textos, maravillosas lecturas. Un fuerte abrazo.

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