martes, diciembre 28, 2010

En mis sueños y en mi vida... Cuba.


Fotografía tomada de Internet.


Una vez alguien, no recuerdo ya quien ni cuando, me pidió si podía esbozar mis impresiones sobre Cuba. Ahí dejo eso...


En España era conocida como La Perla del Caribe, se sigue llamando Isla de Cuba, pero no era nuestra perla, tampoco de los Estados Unidos, quienes la ambicionaron y a punto estuvieron de apropiársela. No es de Fidel y ni siquiera llegó a ser del Che, quien la tuvo en su corazón, sino de quien siempre ha sido y fue: Del pueblo cubano.
Nunca he estado allí pero en mi interior reconozco su aroma dulzón y salobre, pues llevo Cuba impreso en la sangre, ya que una pariente de raza negra era de Cienfuegos. Así que aunque mi aspecto sea el de un blanco de ojos azules, mi sangre también es de otra raza y me siento muy orgulloso de mi ascendencia cubana.

Muchas veces soñé que me encontraba en Cuba, caminaba por sus playas de arena blanca y pura y sus aguas cristalinas color turquesa, surcadas por bandadas de gaviotas y fragatas, lamían con dulzura mis tobillos. Recorría plantaciones de tabaco, en esos días en que la humedad es tan intensa que tu cuerpo transpira como una fuente de agua, permitiendo que el denso aroma a tabaco invadiera mis pulmones mientras me detenía a degustar jugos de caña de azúcar. Y luego, otra vez a escapar de las insoportables aunque hermosas bandadas de periquitos. Deteniéndome en pueblos donde bailar al ritmo de la rumba y el son es comunicarse y vivir.
Pero sobre todo he soñado con aquella novia cubana que nunca tuve y que, siendo mucho más pobre que cualquier ciudadana del mundo, es mucho más culta y sabe más de humildad y de dar a cambio de nada que nadie...
He soñado con la cubana que a veces me escribe expresándose como un ángel, y he reflexionado en cómo será, en cómo vivirá, y en todo lo que podría aprender de ella a cambio de amistad por amistad, y me he dicho que sería maravilloso ir a verla algún día, si el destino o el tiempo lo conceden...

Cuba nunca pasó desapercibida para mí; es más, recorrí kilómetros de mi mente sobre su territorio. Presenciando devastadores ciclones, hambre y abatimiento, pero siempre me topé con el buen humor del cubano y su disposición a atender con los brazos abiertos a cualquier persona que tuviera necesidad, intenciones pacíficas y de entendimiento. Ojo, saben cómo es el mundo y han aprendido a no dejarse engañar. Ni mucho menos por tener poco se es necio. La suya es la pobreza mejor informada del mundo, por eso solo espero y deseo una cosa; que salgan adelante, porque lo merecen, pues han sufrido como ningún otro pueblo y necesitan ayuda, amor y amistad. Ellos, por naturaleza, saben dar y nunca es necesario pedirles.

El pueblo isleño sabe luchar, aunque prefiere mil veces la paz...

Abrazo a cuba, mañana estaré en ella, para dejarme acoger y aprender de su felicidad de su estilo de vida y juntos, de nuestra vida en común.

José Fernández del Vallado. Josef. Diciembre 2010.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Reacciones:

28 libros abiertos :

Post más visto

Otra lista de blogs