viernes, diciembre 31, 2010

Vacuidad 2011.




Imagen tomada de Internet

Solo espero que esto no nos suceda al despertar el año que viene....
Felices Fiestas a todos.

Me levanto tarde, debo de hacer tantas cosas. Demasiado trabajo para un solo día, pienso.
No me extraña que el despertador no haya sonado, me falla en tantas ocasiones. Tengo prisa y me visto sin ducharme, afeitar y ¡ni masturbarme! Tampoco desayuno. Claro que... ¿qué desayuno?, cuando la nevera está vacía. ¿No la dejé llena la noche anterior? No, lo he soñado. Cojo el móvil para hacer unas llamadas urgentes y se acabó la urgencia. Está sin batería. Me apresuro a depositar alimento a mis canarios y la jaula ¿está vacía? ¿Han volado? Busco a Loli, la gata traviesa, temiéndome el peor de los desastres y tampoco la encuentro. Pienso en Teutón, mi perro alsaciano. Voy a su camastro, sé que es dormilón pero... ¡no está! Imposible que haya despertado por su cuenta. Las cosas no cambian tan rápido, me digo. Y en mi hogar algo se está alterando en instantes. ¿Mi mundo me abandona?
Por casualidad miro a la pecera y ¿dónde están mis carpas de colores? Lo que siento a continuación es, aparte de inquietud, un desasosegante escalofrío.
Atrapo la chaqueta y la encuentro rara, descolorida. Pero peor es cuando se me ocurre contar los billetes para asegurarme de cuánto dinero llevo. Son papeles viejos que nada tienen que ver con el dinero que ayer saqué del cajero. ¡Pavor! Corro a mirarme con detenimiento en el espejo y mi semblante es ¿el de un octogenario? Rugoso y acartonado, poblado de canas. ¿Dónde está mi deliciosa juventud? ¿Quién o qué clase de desgraciado ha osado robármela?
Corro hacía la puerta, un insufrible dolor me detiene y compruebo que soy incapaz de ir más rápido; cojeo de una forma grotesca. Agarro el pomo de la puerta y en lugar de ceder se queda entre mis manos. Y yo, permanezco ahí, temblando, como un bobo ante la puerta. Entonces sucede.
La puerta chirría, cede lentamente y detrás... ¡no hay nada! Es decir; sólo un vacío vasto y blanco, lleno por completo de una silenciosa vacuidad...


José Fernández del Vallado. Josef. Arreglos dic 2010.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Reacciones:

37 libros abiertos :

Post más visto

Otra lista de blogs