viernes, marzo 18, 2011

El Mesonero.


Pintura tomada de Internet.

Al acercarse uno encuentra pliegues valles y montañas donde no hubo más que tersura; amor en el lugar que una vez ocuparon atisbos de la vanidad más desértica.
El estómago crece hacia fuera formando un arco blando y convexo. Llega junto a los muchachos, extiende su mano con dedos arqueados por la artrosis y esboza una sonrisa que supera en bondad la de cualquier bebé. Abre su bocaza, deposita la enorme jarra de cuatro litros de cerveza y suelta una gutural carcajada. Se llama Raúl; fotografías en la pared acreditan que en su juventud, no llevó el disfraz de dinosaurio que hoy restringe sus movimientos a meros balanceos de arlequín. En la actualidad regenta un local frecuentado por una puber multitud de adolescentes. Se trata de un hombre agradable, de reputación intachable.

La tarde da paso a la noche y cuando los chicos – sobre las once, más o menos ebrios – abandonan el local, procede a limpiarlo. Enjuaga las cubiertas de las mesas, baldea y barre con obstinación el suelo hasta dejar las baldosas de caliza impecables. A continuación cierra las ventanas y las cubre con contraventanas que asegura mediante gruesos postigos de madera. En la cocina prepara una fritanga con restos de costilla y grasa, todo mezclado.

Toma la cazuela y cojeando se dirige a la trastienda del local.

La luz de una bombilla de apenas cuarenta vatios deja ver un baúl en el rincón de una desordenada y sucia bodega. El viejo se agacha y lo empuja con dificultad, debajo se encuentra la trampilla. En el momento de abrirla un aroma fétido inunda la sala. Toma un palo, desciende por los escalones de madera y se enfrenta al par de ojos brillantes que ocultos en la penumbra lo estudian con malevolencia y atención. Anteponiendo el palo, alarga la mano y ofrece la cazuela al ser que lentamente sale gimiendo de la oscuridad. Satisfecho y más relajado da un paso al frente con decisión, trastabilla y cae al suelo. Apercibido, el ser se abalanza sobre él y le araña y muerde en la cara arrancándole un ojo, luego atina en la yugular.
Mientras Raúl se desangra, con suma cautela, el ser se acerca a los escalones y tembloroso, comienza a subirlos.
De forma desesperada y antes de desangrarse, Raúl, gimiendo, le reprocha.
— ¿Por qué me haces esto Rosita? No te das cuenta mi amor. ¡Son cuarenta años de atenciones!


José Fernández del Vallado. Josef, 2011.
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Reacciones:

25 libros abiertos :

  1. Hay Jose, me dejaste impresionadisima con este cuento, realmente me aterre al final, el mesonero Raul,...pobre que final mas terrible,...esta claro que, cuida cuervos y te sacaran los ojos

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  2. Hola, encontré est blog a través de "de todo un poco", me metí a leer y realmente me asombro el relato. Es muy bueno "patéticamente" bueno, y el remate final inesperado.
    Pobre mujer ¿no?

    Saludos.

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  3. Si impresionante el relato con la incertidumbre ¿Quién será Rosita?

    Saludos

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  4. ¡¡Genial!! .... oooohhhh cómo me gustan estos relatos :)

    abrazos y buen finde

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  5. Este magnifico relato hace pensar que detras de cada persona, por muy humana que parezca,
    se puede esconder una fiera.
    Un felid día de tu onomastica y un fuerte abrazo

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  6. ¡Leñes! se me han puesto los pelos de punta:)
    No me extraña que tras 40 años prisionera, Rosita actuase así. El tipo consiguió lo que merecía, a mi malvado entender.

    Abrazos y Felicidades, José:)

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  7. Con los pelos de punta pero me encanta. Muchas Felicimuchas guapetón muuuuuuuuacksssssssss!!!!

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  8. Joper pensaba que era una fiera que tenia metida y mira por donde era su mujer...pero que no sabia que algun dia podia pasar eso, encarcelar de por vida a una persona privandole de los mas vital su propia libertad personal acarrea esto, que el prisionero acabe con su cardelero..
    Ahisss me voy super nerviosa porque ahora que sera de la pobre Rosita, vagando por ese mundo tan cruel, matando a todo el mundo..ahisss
    Primavera

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  9. Buenísimo el relato Josef. Como dicen por ahí, el que a hierro mata a hierro muere. No sólo de pan vive el hombre si él creía que con solo darle de comer lo tenía todo resuelto... pues noooooooo. Que hay de los sentimientos y de esas pequeñas cosas que hacen las grandes diferencias en una relación son de vital importancia.
    Un abrazo muy grande y feliz fin de semana. Cómo sigue tu padre???

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  10. Que relato más escalofriante, muy bueno!!!
    Saludos

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  11. Todo, pero TODO en esta vida, puede tener una cara oculta.
    ...
    fELICIDADES!!!!!!!!!!
    Besos

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  12. Joroba Josef! la lectura me presentaba un ser agradable, solitario, un baúl de tiempos añejos... pero ese final, me descompuso, me rompió la imagen...

    a pesar de haber leído bastantes de tus relatos siempre acabas sorprendiéndome...

    besos Josef

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  13. Que bello que escribes Jose, tu relato nos lleva como deslizándonos suavemente hasta el horror, con una sutileza y en forma tan atrapante que el final paraliza.

    Excelente amigo!!!

    Un fuerte abrazo y discúlpame por no haber dejado comentario en tus otras entradas, estoy con unos problemitas de salud, nada grave, pero me impidió tanto publicar como entrar a comentar.
    Un abrazote!!!

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  14. El caso es que ya me estaba esperando algo…, pero no podía imaginar que el "bueno" de Raúl tuviera escondida a su “amor” cuarenta años encerrada… ¡que angustia! Pues que no se queje ahora es Rosita la que le “atenderá” a él…

    Besitos.

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  15. Pasar por esta casa es encontrar, siempre, un premio al buen suspenso. Abrazos.

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  16. Buen relato José, trastoca la conciencia, he sentido el aroma del abandono... en ese final. Un abrazo.

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  17. Tus relatos siempre sobresalen, son magnificos, también intrigantes y terroríficos… quien sera la rosita mi amigo...

    Besos

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  18. Terrorífico, espeluznante y muy bien escrito.

    Besos y feliz nueva semana.

    Arwen

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  19. Sorprentes finales en tus relatos donde nos trasportas recreando una atmosfera que casi podemos tocar.
    Me pregunto cómo sería el principio de la su historia con Rosita.

    Saludos.

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  20. Pues también me quedo con la intriga de saber quien es Rosita?...

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  21. un buen relato... violencia conseguida, dolor conseguido, odio consegudio.

    biquiños,

    ¡que seres más indeseables!

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  22. Ohhhhhh, qué tremendo relato, Josef! Me dejaste sin respiración.
    Beso de otoño para ti.

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  23. Otro relato que me hizo estremecer, estuvo muy bueno.

    Por fin pude ponerme al día con los relatos, tenía varios por leer.

    Te mando saludos amigo.

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  24. Muy bueno, terrorífico y humorístico a partes iguales. Me gustó mucho

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  25. Sencillamente escalofriante.

    Abrazos

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